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martes, 16 de abril de 2019

LA REINA DE LAS MAREAS




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LA REINA DE LAS MAREAS

Rompen las olas con fuerza contra la arena;
y las dunas que tardaron años en formarse,
del maltrato que sufren, con razón se quejan.
Pero el mar cruel y embravecido azota la costa
y cambia sin contemplaciones su silueta;
el temporal convierte a las dunas en títeres o muñecas,
que sin remisión se diluyen, con el baile de las mareas.
Hace días que los pesqueros no faenan,
y aunque estén protegidos por el puerto y su rompeolas
sufren los va y vienes que sin compasión los acosa.
Esperan sus patrones que el mar amaine
pues saben que tras un temporal viene buena cosecha;
pero es la luna reina suprema de las mareas
la que decide cuándo y dónde se pesca.

Elda 16 Abril 2019
Jesús Gandía Núñez






lunes, 15 de abril de 2019

LA MONTAÑA MÁS BONITA





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LA MONTAÑA MÁS BONITA

Siempre he soñado con esa montaña;
pero por los años que estoy buscándola
me he convencido, que no sólo es su silueta
lo que más importa y lo que calibra su belleza.
Es el sudor y el esfuerzo, es la dificultad por hollarla,
son los compañeros de cordada,
que sin ellos no lograrías superarla.
A veces es una simple niebla la que la hace bella;
o venciendo al fuerte viento en una tormenta.
No, no sólo es su silueta... también importa
la panorámica, el aroma de las plantas
y hasta ese silencio que las cimas exhalan.
Concluyo afirmando que no existe la montaña más bella;
que hasta la más pequeña puede tener su magia.
Así que olvidaros de la más hermosa
y recorrer todas aquellas montañas que os lo permitan,
sabiendo que cualquiera… puede ser la más bonita.

Elda 15 Abril 2019
Jesús Gandía Núñez


















domingo, 14 de abril de 2019

AL OTRO LADO DE LA PLAZA




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AL OTRO LADO DE LA PLAZA

Si amigos, a este lado,
están jugando los niños en la tirolina,
las niñas aún juegan a la comba,
y son sus madres “las que dan cuerda”.
Los bancos llenos de abuelitos a la sombra
y el agua corre por la cascada ajena.
Pero al otro lado de la plaza,
en cada bloque, a cada esquina,
se discuten serios problemas de convivencia;
de desamores y disgustos de familia.
Aquí en la plaza todo es armonía,
ignorantes de la tragedia que se avecina.
Pasaron unos días y desde la plaza
pude ver como retiraban su cuerpo sin vida.
Catalina era sólo un número,
la vigésima víctima de violencia de género;
un virus que se contamina
y que todavía no se encontró antídoto,
ni vacuna que lo prevenga.

Elda 14 Abril 2019 – Jesús Gandía Núñez

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SILENCIOS ROTOS



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SILENCIOS ROTOS

Un vaso de plástico rueda sobre el ladrillo de la plaza,
seguramente restos del botellón de anoche,
que todavía mareado, en sus giros suspira;
porque hace unas horas era reconfortante bebida
y ahora engrosará el microplástico mundano.
El sonido de tambores rompe el silencio en la lejanía;
es el domingo de ramos, y aunque la mayoría dormita,
los músicos con su redoble de tambor a la fiesta nos invitan
Un ruidoso volteo de campanas anuncia,
 a las feligresas la misa de palmas.
Las madres visten a sus hijos con nuevas prendas,
recuerdo a mi madre que siempre tenía
 mis calcetines nuevos para ese día
¡no daba para más la economía!.
La poca brisa me martiriza con otro vaso que rueda
y golpea a mi banco una lata de bebida vacía.
Ruidos diversos en la mañana de palmas
que ocultan desvaríos de la noche
y quizás desesperanzas.

Elda 14 Abril 2019
Jesús Gandía Núñez



sábado, 13 de abril de 2019

SALTAN LAS ALARMAS




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SALTAN LAS ALARMAS

Saltan las alarmas a cada muerte;
no podemos entender que los naufragios
se produzcan a diario habitualmente.
No es de recibo tanta tragedia,
ni tan miserable indiferencia,
que nos tiene inmunizados.
Sería deseable que los gobiernos europeos,
se volcaran en la ayuda a África en su seno,
proponiendo medidas, para sacarles de la pobreza.

Elda 13 Abril 2019
Jesús Gandía Núñez

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viernes, 12 de abril de 2019

CAMBIANDO EL MUNDO, UNO SÓLO



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CAMBIANDO EL MUNDO, UNO SÓLO       
   (Visto desde el pinar del Trinitario)

En la solana de Bolón, cada viernes
veo a un joven trabajando solo;
no sé muy bien lo que pretende,
pero imagino que intenta cambiarlo todo.

Mueve piedras de un sitio a otro,
en zonas amontona tierra y en otras la allana.
Pero no adivino sus intenciones,
de momento ha plantado algo en la parte baja.

Lo observo desde el Pinar del Trinitario,
y aunque estoy algo alejado,
deduzco por su trabajo que debe ser joven y con agallas.
porque cuatro horas moviendo piedras es de colosos.

He subido algún día a la ladera que arregla,
claro, cuando él no estaba,
he visto su rudo trabajo
y me he vuelto sin saber su idea.

De lo que si estoy convencido,
es que es él solo, contra el mundo;
y si nadie le echa una mano,
acabará harto, de reto tan lento e ingrato.

Porque hacer jardín
en una solana mediterránea,
no teniendo a mano agua,
es como intentar pescar en un desierto con caña.

Elda 12 Abril 2019
Jesús Gandía Núñez

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jueves, 11 de abril de 2019

RABOSA


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RABOSA

Hoy me he acordado de Don Daniel Esteve.
Hacía algún tiempo que Rabosa no pisaba
y esta mañana, con la cadena echada en su entrada,
y en el silencio más absoluto,
me pareció encontrar el rincón más dulce,
sin intención premeditada.

Entendí a Don Daniel, cuando quedó prendado
de esta maravillosa finca.
Debió de ser como hoy, una mañana de primavera,
con un cielo turquesa que irradiaba vida.
El bosque verde de las recientes lluvias,
y la tierra húmeda y esponjosa, donde queda marcada la huella.

Al Sur la impresionante muralla del Cid y su ferrata,  
a su izquierda el “Contador” con sus abismos.
Y la vista se deleita en una simbiosis de cumbres continuas,
tras las que emergen “Las Mamas” como auténticas diosas,
que se entregan a la contemplación de los cielos,
con sus inmaculados pezones, sobre sus híbridas cimas.

El caserón y sus bancos, la Ermita y su explanada,
el barranco por el que hoy pasa un hilo de agua,
las barbacoas, los aparcamientos solitarios,
todo exhala espiritualidad y recogimiento en este día claro.
Pero escondido en sus entrañas, yacen los turbios pensamientos
que mancharon este hermoso cuadro, con un horrible asesinato.

Elda 11 Abril 2019
Jesús Gandía Núñez