La constante lluvia de estos días
ha abierto los poros de la tierra,
y esta daba gritos de alegría
por verse tan agraciada y querida.
Con los últimos coletazos del invierno
el campo solicita preparación previa
y qué mejor que hacerlo esta mañana
que la tierra está húmeda y receptora
La pequeña pinada respirara oxígeno
agradecida de tan vehemente caricia.
Y las piñas, alborotadas, harán palmas
sabedoras de los beneficios de la labranza.
¡Fuera matorrales y malas hierbas!
surcos esbeltos y profundos
en una mañana gris y placentera
donde el olor a tierra húmeda me deleita.
Empieza la tierra su febril carrera
se acerca el buen tiempo y la primavera
y todas las plantas están de movida
por vestirse con sus prendas más bellas.
Elda 3 de Marzo de 2018
Jesús Gandía Núñez

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.

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