Chuspamontes,CEEmontes

sábado, 12 de diciembre de 2015

Rufo el farolero

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RUFO EL FAROLERO


Tenemos en mi pueblo
un mago por farolero,
se llama Rufo y es un genio.

De talante agradable y sereno;
siempre tiene moralejas,
que a nuestras penas dan remedio.

Todas las noches recorre el pueblo,
no dejando sin luz las farolas,
de la plaza ni callejuelas.
.

Pero Rufo deja apagada
la farola de las afueras,
dice… que se funde sola;

porque es donde roban,
a sus novias, los primeros besos,
cándidos mozuelos.

Otros más lanzados retozan
por los recovecos del camino,
protegidos por la ausencia de la luna

Los más serios y sensatos
se hacen promesas sagradas
con las manos enlazadas.

Rufo pone especial cuidado
iluminando la farola
del banco de la plazuela;

por que allí, entre cigarro y cigarro,
se cuentan los abuelos
batallitas del pasado.

Rufo también es el pregonero
y no se limita a leer recados,
todo lo transforma
en versos bellos y delicados.

Si es triste la noticia,
sus versos son coplas,
que canta emocionado.

Pero si el comunicado es alegre,
el pregonero no tiene freno,
y se arranca por un fandango gitano

También Rufo se encarga
de tocar las campanadas;
cuando alguien falta…
son lentas y espaciadas.

Repicando alegre para misa
los fines de semana;
y con leves toques para el rosario,
por la mañana temprano, y a diario.

No sé que fuera de mi pueblo
sin la magia de Rufo el farolero,
seguro que sería, un caos completo.

¡El cura sin parroquianos,
tristes y aburridos los abuelos
y los mozos y las mozas
como mucho cogidos de la mano!.

¡Menudo cementerio
sería mi pueblo
si nos faltara Rufo
y la alegría de sus versos!.

Elda 21 de Octubre de 2015
Jesús Gandía Núñez








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Noche de insomnio

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NOCHE DE INSOMNIO

Tú que eres mi luz y mi guía
no me dejes solo otra noche vida mía.
Pues al faltarle el calor de tu piel
al candil que ilumina
la senda de mi sueño;
éste se pierde por los caminos…
laberínticos y tenebrosos de mi cerebro.
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Elda 14 de Octubre de 2015
Jesús Gandía Núñez

En busca del Paraiso

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EN BUSCA DEL PARAISO


¿Por qué si todos flotamos en el espacio
en el mismo Globo terráqueo,
rodeados de misterios desconocidos,
y con obligado destino;
somos incapaces de comprendernos y amarnos?

¿Tendremos que seguir orbitando,
miles y miles de años,
guerreando y peleando
como seres extraños?

Si todos vamos en el mismo barco
¡rememos juntos para seguir avanzando!
¡unamos nuestros brazos y manos!
¡y dejemos de ser malvados!.

Quizás entonces consigamos
que este largo viaje,
ahora triste y aciago,
no siga siendo tan dramático.

Y todos en una piña hermanados,
llenemos de amor el Globo,
descubriendo que aquí tenemos…
el paraíso que deseamos.

Elda 14 de Octubre 2015
Jesús Gandía Núñez
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Toda mi admiración

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TODA MI ADMIRACIÓN


Quise seguir la tradición,
movido por mi mundana curiosidad,
y me fui al encuentro de la procesión.

Encontré gentes de todas clases
mayores y jóvenes
hacendados y trabajadores.

Todos unidos por la ilusión,
esperando con paciencia y dignidad,
la llegada de Nuestra Señora de la Piedad y el Perdón

Se escucha a lo lejos un rumor,
suenan trompetas y clarinetes
y los redobles de tambor;

La gente de puntillas
para ver mejor; se acerca…
la Cofradía del Perdón.

De pronto se paran los costaleros,
al toque del bastón,
y el silencio se hace mayor;

Se escucha una lastimera voz,
que entona una saeta
con desgarro y pasión.

La gente está absorta,
llena de devoción,…
y me contagian su emoción.

Suena de nuevo el repiqueteo del bastón
y los costaleros vuelven a empujar
haciendo caso omiso del dolor.

Llega ante nosotros la imagen,
que refleja sufrimiento y dolor,
y una mirada cristalina y llena de candor.

Vuelvo a ver al público contenido,
triste, por no poderla abrazar;
pero todos en su interior,
están orando con extremo fervor.

Sana envidia siento por esa fe
y mi más sincera admiración
por todos los cofrades
de Nuestra Señora de la Piedad y el Perdón.

Elda 9 de Octubre de 2015
Jesús Gandía Núñez

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El abuelito Nico

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El abuelito Nico


Como a diario, se ha aseado,
Y con una tostada y leche, ha desayunado.
sale por la puerta de su casa
con el garrote en la mano.

Camina despacio y cabizbajo
con semblante sereno,
mirando donde pisa, calle abajo.

Aunque su oído ya no es fino
pronto escucha el murmullo de los niños
está llegando al parque de su barrio,
todas las mañanas, su único destino.

Levanta la vista y contrariado…
observa que su banco está ocupado;
si no estuviera tan cansado,
tornaría a la soledad
de su pequeño habitáculo.

Pero alguien llama a Nico,
no es más que un niño de nueve años,
y todos los días revolotea,
con su patín, junto al banco ocupado.

El nombre del niño es Luisito
y conoce a los amigos del abuelito Nico;
los ha visto conversando,
bajo la sombra de un sauce, más abajo.

Con decidida ternura,
Luisito baja del patín
y cogiéndolo por su empuñadura,
acompaña a Nico de la mano.

Nico no es muy hablador
pero con un sublime gesto
en el surco de sus arrugas
agradece a Luisito su gran ayuda.

Saludan sus amigos a Nico
son Manolo, Santiago y Perico,
los dos primeros calvos,
y el tercero, como Nico, con el pelo plateado

Junto a ellos un grupo de niños
ensaya bailes para un concurso;
más arriba,y en el suelo sentados,
pintan fantasías los más pequeñajos.

Nico y sus amigos
son felices en el banco
se sienten muy ¡VIVOS!
viendo jugar a los niños.

Las palomas se suman a la fiesta
toreando a los niños
y emprendiendo el vuelo,
cuando se acercan demasiado.

Sopla una brisa serena
y por unos instantes Nico,
cierra los ojos y recuerda,
que en ese parque conoció a su Lorena.

Puede ser por una brizna, o
por el recuerdo de su difunta esposa,
por lo que una lágrima atrevida
se cuela por la comisura de su boca.

Es la una del mediodía
y Manolo, Santiago y Perico
se despiden del abuelo Nico
con el deseo de sumar mañana, un nuevo día.


Al cruzar de nuevo cuesta arriba
todavía puede escuchar a Luisito
¡Hasta mañana abuelito Nico!
y él contesta, bajito, mientras el cuerpo aguante
me alimentaré de la vida de este parque.

Elda 7 de Octubre de 2015
Jesús Gandía Núñez

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El ascensor

65  


EL ASCENSOR


Sube y baja cuando trabaja
pero no es más que una jaula
donde vamos oprimidos...
y a corta distancia.

Sentimos el perfume
de la dama que nos acompaña
o el sudor maloliente
del vecino que no se lava.

Podríamos subir al cielo
o visitar el infierno
si el mecanismo
nos jugara mala pasada.

Pero alivia nuestras piernas
criando en sus músculos
malvas y telarañas
a fin de conservarlas.

Cuando subimos solos,
el espejo nos habla,
Y como a la madrastra del cuento
las arrugas nos delata.

Peor es ir acompañados
por personas raras,
miramos al techo o al suelo…,
o al fluorescente por si se apaga.

¿Pero y si a medio camino se para?,
 sientes como corre,
 espalda con espalda,
la claustrofobia por la jaula.

Los primeros momentos
son de tensa espera,
y cuando llevas unos minutos,
alguno pide ayuda inmediata.

Y todo son quejas en masa.
a una le falta el aire
el otro le dice que a ver si se calla
y el más sensato pide calma.

Y la jaula se revolotea,
cuando escuchan ruido fuera,
son los vecinos que discuten
como solucionar el problema.

Qué bonito invento
no tener que subir escaleras
pero qué alivio más grande
cuando la jaula nos abre sus puertas.

Jesús Gandía Núñez     Elda 2-10-2015

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El Amo y Señor del Universo

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El amo y señor del universo


Los astros y las estrellas
son la fuente de la vida
y nosotros en el universo
tan solo simples esquirlas…
navegando a la deriva.

Si miráramos más al firmamento
y menos los éxitos del vecino
llegaría el esperado momento
de vivir en paz y felices
con lo que nos ofrece el destino.

¡Es deseable que las estrellas
y los astros no pierdan ese brillo!
y con la perfección del orden establecido
sigan dando luz y calor
al diminuto mundo en que vivimos.

Y nosotros, mortales ignorantes,
abrumados por misterios infinitos
que no resuelven nuestras mentes,
tendremos que rendirnos cansinos,
ante la evidencia de que existe... un creador divino.

Jesús Gandía Núñez
Elda 27 de septiembre de 2015
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