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viernes, 5 de julio de 2019

COMO UN DESAHUCIADO





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COMO UN DESAHUCIADO


Todo se muere en el Trinitario.
Se murieron sapos y renacuajos
se murió el sueño de los voluntarios,
falleció el espíritu de recuperarlo
y todos los esfuerzos fueron vanos.
Volvió a reinar la dejadez en el pinar,
ni un grifo de alivio o de consuelo
ni pizca de agua en la triste charca.
¡El pinar a su suerte abandonado!
y el roquedo echando fuego,
que mitiga, con lágrimas de desconsuelo.
Y yo… engañado de nuevo
con falsas promesas que no comprendo.
Allí solo merodean espinos y lagartos
hierbas secas y matojos
y un concierto de grillos y cigarras
que podrían aburrir al más osado.
¿Cómo se puede tener un área recreativa
sin un chorrito de agua que se comparta?
¿Como es posible tirar por la borda
el trabajo de unos jóvenes entusiastas,
sin que nadie repique las campanas?
¡Qué poco valor se le da al dinero del ciudadano!

Elda 5 Julio 2019
Jesús Gandía Núñez

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REFLEXIONES BAJO EL MISMO ÁRBOL





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REFLEXIONES BAJO EL MISMO ÁRBOL

Las mismas hojas secas cada año,
el árbol que junto a mi bosteza,
los niños que en la fuente se refrescan,
el perrito que juega con su ama,
la calina y los grillos que no cesan.
Todo sigue casi igual que estaba,
sólo ha cambiado mi esperanza.
Cada día que pasa un halo se desgaja,
dejando desprotegida mi alma.
Ya sólo la escritura me relaja,
del largo peregrinar de la vida,
por el triste y verdugo adoquinado
que en mis últimos tiempos me amarga.

Elda 5 Julio 2019
Jesús Gandía Núñez

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jueves, 4 de julio de 2019

UNA TRAVESURA CON ACIERTO


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UNA TRAVESURA CON ACIERTO (Relato para I Antología de G.P.)
  Miguel y Juanito, eran dos grandes amigos y compañeros de escuela, vivían en un pueblo paradisíaco, al pie de la sierra y por las afueras discurría el río Cortado, que rara vez lo habían visto seco, y aunque su caudal no era muy importante cumplía perfectamente para abastecer las necesidades de riego de la huerta del pueblo. Y además era el lugar por donde los chiquillos jugueteaban a sus anchas, pues en sus márgenes había grandes prados donde jugar y revolcarse.
  En la época veraniega, y en el azud de antes de llegar al puente que cruzaba la carretera, los niños se bañaban por las tardes cuando ya no tenían escuela. Pero aquella tarde Miguel y Juanito, cansados de aquella rutina, se pusieron de acuerdo y siguieron ladera arriba. Sabían que a media altura de la montaña, y donde no llegaba ninguna pista ni carretera,  existía un caserón deshabitado  
del que les habían contado sus familiares muchas historias antiguas. Aún ahora comentaban algunos que por las noches se veían luces que se apagaban y se encendían.
  Miguel y Juanito no dijeron a nadie a donde se dirigían, por descontado a sus padres tampoco. Cuando se estaban acercando temerosos a aquellas ruinas pudieron escuchar una conversación que apenas entendían; se escondieron asustados tras los matorrales y pudieron ver como parecía que discutían dos hombres de mediana edad y con aspecto algo desaliñado, pero de complexión fuerte.
  El aspecto amenazante de aquellos hombres junto a dos escopetas que no sabían, los jóvenes de 12 años, muy bien qué clase de armas eran, los pusieron en guardia. Aguantaron la respiración todo lo que pudieron y al final llegaron a entender una frase al más alto –“No podemos seguir aquí más días, la gente del pueblo se puede mosquear y descubrirnos. Será mejor que esta noche aprovechemos para llegar a la carretera y hacernos con un coche para huir lejos, después de una semana no creo que nos vayan a buscar tan cerca del atraco”- y el hombre más bajo, pero muy corpulento contestó – “ El plan era quedarnos aquí unos días mientras se calmaban las pesquisas, ahora ya no aguanto más en este sucio agujero sabiendo que con este dinero podemos disfrutar de los placeres del Caribe sin que allí nadie nos encuentre jamás”-
  Ambos hombres entraron en la casa y los niños aprovecharon para salir corriendo para el pueblo y contar a sus padres lo que habían descubierto.
  La regañina de los padres fue tremenda, pero actuaron con rapidez dando parte por teléfono a la guardia civil, quien les advirtió que no se acercara nadie a la casa, pues eran unos delincuentes muy peligrosos, que habían atracado un banco de una población cercana y habían herido a un guardia.
  En menos de media hora llegaron al pueblo varios furgones de policía, que una vez informados por Miguel y Juanito del lugar donde estaban los atracadores, consiguieron sorprenderlos y detenerlos sin disparos ni violencia. Y los niños siguieron con su baño diario sin intentar nuevas aventuras.

Elda 4 Julio 2019
Jesús Gandía Núñez











































martes, 2 de julio de 2019

LAS GUERRAS DE AHORA





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LAS GUERRAS DE AHORA

Ya no huelen a sangre las batallas,
ni los soldados se acobardan
porque no ven llegar al enemigo;
ahora los asaltos son tele-dirigidos
y las bombas llegan sin aviso a su destino.
Todo se urde desde un despacho lejano,
donde la sangre no salpica,
ni la conciencia se ve alterada;
es una pantalla la que apunta
y una tecla, sin culpa, la que asesina.
Tras la matanza todos se van de rositas,
a pesar de que han dejado un país en ruina,
unos niños huérfanos, cadáveres por las esquinas
y una tierra mísera y lastrada por la ceniza.

Elda 2 Julio 2019
Jesús Gandía Núñez

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lunes, 1 de julio de 2019

DOS MIL AÑOS DE ADULTERIO




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DOS MIL AÑOS DE ADULTERIO

Recluidos en un mosaico romano
viven dos mil años de adulterio
la bella Leda y un cisne puritano.
Hasta aquí los hechos demostrados,
Y si no fuera porque el cisne es Júpiter,
Padre de los Dioses romanos,
y descubre la belleza de Leda,
sobre la orilla del río Eurotas,
nada de esto se habría plasmado en el mosaico.
Pero Júpiter tira de su manto y la desnuda
y queda prendado de su figura;
convirtiéndose la Diosa en ánade
para poder satisfacer su lujuria.
Fue un adulterio continuo y prolongado,
del cual nacieron Pólux y Helena.
Y quedó reflejado el mito en la casa de Leda,
en la ciudad romana de Complutum
donde intuimos cuantos deseos se planificaron.

Elda 1 Julio 2019
Jesús Gandía Núñez

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EN EL EMBRIÓN DE LA CULTURA



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EN EL EMBRIÓN DE LA CULTURA

Siguiendo la huella de las letras cervantinas,
y a la buena sombra de un ciprés complutense,
tiendo mi mano al Ingenioso Hidalgo,
que ha quinientos años, Don Miguel de Cervantes dio vida.
Todavía, por este transitado camino de Complutum,
y en las ruinas del primer asentamiento romano
se adivina el estruendo, a su paso, de la legión romana.
Y ahora en Alcalá de Henares, y sobre sus espadañas,
hacen continua guardia un ejército de cigüeñas uniformadas;
ellas nos dan la bienvenida infundiendo nostalgia y calma,
dibujando en las alturas plásticas figuras de insólita ternura.
Y por sus soportales transitamos, mortales de variada pinta,
asombrados de la magnitud de su arquitectura.
Sólo nos place compararla con la grandeza de la literatura
y los logros de los más afamados hijos de esta villa.
Si el cardenal D. Francisco Cisneros, alcalaíno de adopción,
fue quien dio su espaldarazo abriendo la puerta a la cultura,
diseñando y construyendo el primer campus universitario,
no podemos olvidar a sus innumerables hijos predilectos:
Miguel de Cervantes, Manuel Azaña, Catalina de Aragón,
Fernando de Habsburgo y Juan Ruiz Arcipreste de Hita.
Todos ellos sentaron cátedra
en este multitudinario escenario de la enseñanza;
y de sus logros, muy orgullosos, aprendemos a diario.

Elda 1 Julio 2019
Jesús Gandía Núñez






viernes, 28 de junio de 2019

EL PLACER DE LA DUCHA



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EL PLACER DE LA DUCHA

Abrid la ducha sin complejos,
dad libertad al agua fresca,
que corra la madre de la vida
y limpie nuestra piel de impurezas.
Agua cantarina y transparente
que por innumerables laberintos
de oscuras y estrechas tuberías
llega a las entrañas mas íntimas.
Cubre con gracia nuestro cuerpo
y refresca el cerebro calenturiento,
que las altas temperaturas alteran.
Nivela la adrenalina que nos hierve
y enfría la piel de los rayos que nos acosan.
Sé el placebo medicamento, por fresco,
que a los corazones baldíos despierta.

Elda 28 Junio 2019
Jesús Gandía Núñez