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viernes, 23 de julio de 2021

EL MONTE DE LOS INMORTLES (Cuento)

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EL MONTE DE LOS INMORTALES (Cuento)

 

El pequeño Lao-yin, vivía en la comarca más cercana al monte Peng-Lai.

Desde muy pequeño su abuelito Chuan, que era un estudioso muy sabio, le contaba que en aquel monte vivían los personajes más importantes del país los que consiguieron ser inmortales.

El monte Peng-Lai , es una de las tres montañas donde la mitología China sitúa a los seres que alcanzaron la inmortalidad.

Pasaron los años y cuando Lao-yin, cumplió quince otoños, el viento que hacía caer las hojas de los árboles, también se llevó en un vuelo rápido, a su abuelito Chuan, sin darle tiempo a despedirse.

Lao-yin, estaba tan unido al anciano Chuan, que no se perdonó el estar en la escuela el día que el viento dejó sin hojas las sabias ramas de su abuelo

A partir de entonces y obsesionado con despedirse de su abuelo, recordó lo que él le contaba sobre el monte Peng-Lai, y sabiendo lo importante que para él era su abuelo, estaba convencido que sería inmortal en aquel monte.

Sin pensárselo mucho y a pesar de que el otoño era lluvioso en aquella comarca, cargó con algo de alimento y un chubasquero en su mochila y se dirigió al monte de los inmortales.

Una vez en el interior de la montaña, cualquier ruido que escuchaba, lo asimilaba con su abuelo. De pronto sobre una rama se posó un bello pájaro enorme y aunque el muchacho se le acercó bastante, no huyó, y comenzó un canto lleno de armonía, que Lao-Yin interpretó como el agradecimiento de su abuelo por su atrevimiento a buscarlo en medio de aquella jungla.

El muchacho quedó embelesado con el canto de aquel pájaro y a pesar de que la lluvia era muy intensa, ninguno se alejó del otro.

Se rompió el hechizo al aparecer un guardabosques preguntándole -¿Qué haces muchacho con esta lluvia por este monte sagrado? Y el chico, que casi había enmudecido, no supo que contestarle.

Desapareció el hermoso pájaro, pero Lao-Yin, ahora acompañado por el guardabosques, seguía escuchando su canto en medio de la lluvia.

Regresó a su casa con la conciencia ya más tranquila; sabiendo que su abuelo, agradecido permanecía muy cerca, era cierto que el Peng-Lai, era el monte de los inmortales.

 

20 Julio 2021

Jesús Gandía Núñez

Licencia de Creative Commons

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lunes, 19 de julio de 2021

SER GENEROSO HASTA EN PALABRAS

 

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SER GENEROSO, HASTA EN PALABRAS

 

A veces, con media palabra,

sobra para comprendernos

y otras, se crea confusión

por una comunicación escasa.

En cuantas ocasiones

pecamos de pocas palabras,

cuando lo ideal sería un fluido

de constantes aclaraciones..

En una exposición de intenciones,

jamás sobrarán las palabras,

su abundancia propicia

tanta transparencia

como el agua clara.

Seamos de lo más generosos

con los que amamos,

y no escatimemos el verbo

que tanto amor proclama.

Recalcar los “ te quiero”

como vitamina de aliento,

jamás se considerará un exceso.

 

Elda 19 Julio 2021

Jesús Gandía Núñez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


domingo, 18 de julio de 2021

LA JUBILACIÓN, PARÍSO SOÑADO

 

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LA JUBILACIÓN, PARAÍSO SOÑADO

 

Dichoso el que se jubila

y la salud le acompaña,

porque puede reírse del mundo,

aunque sea con pensión baja.

Ya llegó a donde quería,

pasando penas y fatigas,

ahora se levanta cuando quiere

y por la tarde la dulce siesta en la cama.

Tiene tiempo para la lectura,

exquisitez que era antes precaria,

no se pierde detalle de lo que pasa

y de ello aprende como en la cátedra.

Los achaques los lleva con calma,

porque ya se sabe, que los años pasan

sin apenas darte coartada,

pero lo importante es llegar a la caja

con una sonrisa plácida.

 

Elda 18 Julio 2021

Jesús Gandía Núñez

 

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Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.

sábado, 17 de julio de 2021

DEJAR A LA JUSTICIA ACTUAR

 

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DEJAR A LA JUSTICIA JUZGAR

Si poder discernir o indagar

entre la mentira y la verdad

suele ser de difícil solución,

hasta para un alto tribunal,

no intentemos improvisar,

los mediocres ciudadanos

en cuestiones de justicia vital.

Reservemos nuestra opinión,

sin condenar ni ajusticiar,

a ¿Quién miente o cuenta la verdad?

antes de que el juez

se pronuncie tras deliberar.

Solemos condenar por la apariencia

y nos podemos equivocar,

hay que escuchar a ambas partes

y aún así, guardarnos nuestra opinión.


Elda 17 Julio 2021

Jesús Gandía Núñez


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viernes, 16 de julio de 2021

TRAYECTORIA AL VACÍO



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TRAYECTORIA AL VACÍO

 

 

Nací en un tierno y espléndido nido,

desde el que emprendí el vuelo,

con el conocimiento aprendido

y desafiando cualquier eventual peligro.

Hollé benditos cerros y cimas,

sorteé barrancos y precipicios

atravesé mares y ríos bravíos,

sin que me temblaran las piernas.

Ahora soy incapaz

de darle la vuelta a la esquina,

de hacer el mínimo esfuerzo

ni de subirme a una simple escalera.

Veo como la gente se degenera,

pero no comprendo, lo de mis piernas,

cuando siempre fueron columnas griegas

que soportaban cúpulas y capitolios ante tormentas.

Será que yo también me erosiono,

paralelo a los mortales que me rodean

y aunque ahora, solo son las piernas las que flaquean,

pronto serán los ojos, los brazos y hasta perder la cabeza.

 

Elda 16 Julio 2021

Jesús Gandía Núñez

 

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LOS LATIDOS DEL PARQUE

 


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LOS LATIDOS DEL PARQUE (Cuento)

 

En uno de los barrios más pobres de aquella gran ciudad acababan de inaugurar un bello parque donde no faltaban ni los lirios ni las azucenas ni unas hermosas rosas rojas, por lo que se convirtió en la envidia de los barrios adyacentes.

Era una delicia contemplar desde los bancos que rodeaban el estanque la belleza de sus nenúfares. Y las noches de luna llena, hasta ésta se recreaba reflejándose en su orilla.

Las noches sin luna, la relevaban cuatro grandes farolas bajo las cuales la pequeña Laura, leía con fervor sus primeros cuentos ante la atenta mirada de su abuelo, que le explicaba lo que ella no comprendía.

Se metía tan de lleno en la lectura y el argumento, que cuando acechaba algún peligro al protagonista, buscaba las manos de su abuelo y las apretaba con fuerza para que él salvara del apuro al protagonista.

Aquellas tardes-noches, desaparecieron cuando enfermó el abuelo y Laura fue quien lo cuidó en la casa, desde que salía del cole hasta que su madre regresaba, de hacer las compras y los recados, porque su papá trabajaba hasta altas horas de la noche.

Ahora Laura le leía a su abuelito las noticias del periódico, sobre todo las deportivas, que eran las que más le gustaban.

Ambos añoraban sus largas horas en el parque y las preciosas historias que compartían. Pero no fue suficiente la tristeza de no poder disfrutar del colorido y del olor a jazmín del recién inaugurado parque, porque muy pronto lloró la ausencia de Juan, su abuelito, y no fue más que un bello recuerdo para la niña, que perduró en su corazón para toda la vida.

Pasaron los años y pasó la tristeza, pero quedó en su memoria un poso de sabiduría que heredó del abuelo y de los cuentos que leían. El jardín, el estanque, la luna y las cuatro farolas, también echaron de menos su agradable compañía.

¿Quizás no sólo gozamos y sufrimos las personas?, sino que también el entorno, sufre en su corazoncito de plata… las penas y las alegrías.

 

15 Julio 2021- Jesús Gandía Núñez

 

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EL ENIGMA DE "ACUÁNTOS"

 

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EL ENIGMA DE “ACUÁNTOS”
Fue hace muchísimo tiempo,
cuando la soñé por primera vez
en una noche triste de tormenta,
y aunque se ha repetido más veces el sueño,
solo me queda su bella imagen
y Acuántos, su extraño nombre.
La busqué por las bibliotecas,
pregunté por ella a sabios y ascetas,
a narradores de infortunios,
indagué en pergaminos y libros.
Pero mi ingenuidad y mi inocencia
fueron pasto de su mentira
y me dejaron hundido en la duda,
sin saber si existió o todo era una farsa.
Por fin ha sido otra mujer,
quien me ha sacado de dudas
y es que vosotras sois las más sensatas.
Ella me ha hecho ver que no eras “Acuántos",
la diosa griega que yo pensaba,
sino una mujer pública
a la que yo preguntaba
¿“A cuántos habría engatusado hasta aquel día”?
14 Julio 2021
Jesús Gandía Núñez

Yolanda Carlos Lezana, Conchi Barbero Almendros y 12 personas más
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