Chuspamontes,CEEmontes

martes, 15 de agosto de 2017

Humor placebo

     
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 Humor placebo

Siento a menudo darme cuenta
que son imposibles mis deseos;
el pensamiento va ligero
y muy lento el endeble esqueleto.
Va a ser cuestión de equilibrar,
huesos de frágil porcelana,
con este necio cerebro.

Mira por donde...
ahora la ironía es mi reino.
Disfruto de cómicas situaciones
y cada momento que puedo
me río a carcajadas por dentro.
De tanto observar, he descubierto,
que el humor es un ungüento,
que como la miel o el cariño
endulza la vida y al dolor da aliento.

Me propongo ser benévolo
con los males ajenos;
pero no tendré compasión
de mis tristes tropiezos
ni de mis fracasos intensos.
Me reiré con sorna de ambos,
mientras no me abandone el razonamiento,
seré consciente, que estamos de paso
en este gran circo de presumidos enanos.

Concluyo estos agridulces versos,
solicitando más humor placebo
y menos píldoras de farmaceutico;
que al final nos dejan ...
como auténticos despojos humanos..

Almansa 14 de Agosto de 2017- Jesús Gandía Núñez












jueves, 10 de agosto de 2017

Nunca estamos conformes

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Nunca estamos conformes


Cuando cumplimos 5 años
 ¡Hay si yo fuera al cole con los mayores!
A los 14, estoy harto de tantas obligaciones,
ojalá sea libre, para hacer lo que quiera
 cuando cumpla los 18 años.
Cuando los tengo.
¡Ni quiero estudiar ni encuentro trabajo!

A los 30 curro 10 horas y cobro 4 chavos.
O sigo con mis padres, o no ahorro para casarnos.
Pues,nos juntamos y cuando ella se acueste
yo me levanto para ir al trabajo.
¡Dulce amor apasionado!

Habrá que hilar muy fino,
si queremos tener un hijo,
por que ¿a quién se lo dejamos?
Pues que lo disfruten en la "guarde"
si es que el sueldo llega para tanto gasto.

Y ahora que ya tenemos 70 años
y tiempo libre por estar jubilados,
no podemos ir muy lejos,
porque habrá que llevar los nietos al colegio.

Pero siempre quedará algún rato de ocio,
que con el andador o las muletas,
pues la artrosis no tiene acogotados
a veces podremos disfrutar de este descanso.

Un día no, porque es invierno y hace frío,
otro tampoco, pues es un día ventoso,
el sol del verano es malo para los ancianos
y tampoco hoy porque el día está revoltoso.

Mejor será, dejar pasar los años
hasta que aprobemos la oposición,
para salir de este purgatorio amargo
y firmar contrato indefinido con Dios...
y si tarda mucho... hasta con el mismo diablo.


Vallirana 8 de Agosto de 2017
Jesús Gandía Núñez

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.










Versos al atardecer

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Versos al atardecer

Cuando el sol declina en los cerros
y la tarde se llena de sombras,
regresan las alegres aves
al nido de sus polluelos.

Se escucha en los árboles
el improvisado concierto
de los pájaros cantores
que vuelan revueltos.

Se persiguen, juguetean, se picotean
son tan felices en sus juegos
como somos los poetas
con las rimas de nuestros versos.

Hoy la dicha es grande por reunión tan grata.
Y aunque no soy locuaz de palabra,
mis versos son la ventana,
por donde mi corazón se explaya.

Humildemente seguiré escuchando
poemas de tristeza o alabanzas
que de todo se toma enseñanza.
Y recogeré con selecto tiento
aquello... que me cale hasta el alma.

Seguiremos siendo peregrinos;
cosechando por los caminos,
lecciones que aprenderemos
de simples caminantes o labriegos
sabios en experiencia y conocimiento.

Vallirana 6 de Agosto de 2017
Jesús Gandía Núñez












Página cerrada


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Página cerrada

Fueron mis primeras vacaciones.
En una niñez donde vivíamos
con infinidad de privaciones
y escasez de primarios alimentos
que aportaban nuestros padres
suprimiéndolos de su sustento.

Es una página de mi niñez
que quedó abierta aquel verano del 56.
En mi colegio de Damas Apostólicas
fui seleccionado para ir a una colonia,
que ahora se le llama stag
y que no le falta a ninguno de nuestros nietos.

Begas, se llamaba el pueblo
al que el viaje nos pareció lejano.
Sé que fueron días de ensueño
a pleno aire libre, entre pinadas,
como nunca hubiéramos imaginado
niños de recursos tan escasos.

Y lo único que recuerdo
después de pasados 60 años
son dos detalles carismáticos:
un barquito que regalé a mis padres
que hice con un trozo de corteza tallado;
y el deseo durante muchos años
de volver a aquel lugar mágico.

Hoy por fin cumplí mi deseo.
Preguntando por el pueblo
llegué a mi primer veraneo.
Lo encontré enorme y remozado
luciendo todavía vestigios del pasado.

Cerré una deuda que tenía
de aquella niñez precaria
de la que sobresalía
aquel espléndido verano.

He recorrido el pueblo,
que ahora se llama Begues,
y al llegar a su emblemático Muro,
lugar sobre un cerro recortado
he descubierto un mundo mágico.

El recogimiento y el silencio,
el suave canto de los armónicos alados
el extenso y llano paisaje hasta el Mediterráneo
la exuberante vegetación sobre el rojo roquedo
y un joven encaramado al pie del acantilado,
haciendo ejercicios orientales y pausados.
Han sido un marco de lujo supremo,
para cerrar esa página de mi recuerdo,
en este singular mirador de paz y de silencio.

Vallirana 6 de Agosto de 2017
Jesús Gandía Núñez

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Orito II (Primer aniversario de Peregrinos)


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Orito II

Luces y sombras
penurias y gozos
hemos sobrellevado
durante este largo año
de encuentros y desencuentros.
Y a pesar de todo
peregrinos seguimos siendo
en éste primer aniversario.

Siempre sembrando,
a veces en barbecho,
otras en fértil terreno.
Nuestro lema preferido
prodigar palabras al viento.

Igual que las lluvias
que caen del cielo
nuestros poemas
surcan los pueblos
regalando versos.

Peregrinos de ésta Santa tierra;
juglares de estos tiempos,
lanzando sonatas al viento,
al amparo de este convento.

Rebosando sonrisas generosas
compartiendo sentimientos.
Relatando vivencias y hechos,
abriendo nuestra alma al pueblo.
Tan sólo pidiendo...
que sea siempre la palabra
protagonista de nuestros encuentros.

Vallirana 4 de Agosto de 2017- Jesús Gandía Núñez






El viento de los poetas

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El viento de los poetas


El viento lleva y trae mareas
que azotan la escollera,
o brisas apasionadas,
que al amor emparejan.

El viento no tiene sabor ni sustancia
ni lo detienen el mar ni las montañas.
Viaja con tenaz constancia
transmitiendo el eco de las palabras.

Vientos húmedos de los mares
vientos secos del desierto;
sois imprescindibles,
en esta mezcla de dialecto.

Traéis borrascas y tempestades,
tifones, turbulencias y huracanes,
pero también bellas palabras
que darán vida a páginas blancas.

Zumba el sonido del viento
en la aurícula de mis orejas,
transmitiendo lejanas palabras
que quedaron en el tiempo olvidadas.

Me llegan a lomos del viento
las notas de un clarinete repetitivo,
de alguien que perfecciona sonata,
que un día tocará en triunfal concierto.

Insistir vientos enérgicos
en acercarme bellos poemas
que recalen en mi cerebro
y amenicen mis noches en vela.

Viento que me apremias
con versos de grandes poetas,
como bendito juglar medievo,
no cejes nunca en este empeño.

Eres tú enlace entre mar y tierra
unión vital para los pueblos;
energía que balancea juncos
e inusitada fuerza de sentimientos.

Nunca serás cautivo
viento de las mareas;
no podrán ni llaves ni cadenas
tener prisioneros los versos de los poetas.

Vallirana 30 de Julio de 2017
Jesús Gandía Núñez



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Tus ojos

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Tus ojos

Cautivo estoy de tus ojos,
que como espejo reflejan,
cariño por todos tus poros.

Hechizado por tu mirada,
me encuentro por la mañana
cuando abres esas guirnaldas.

Tu mirada deshace corazones
y conquista enormes torreones
sin que lleguen a presentar batalla.

Ojos cristalinos como el mar
que lucen como un coral
y tan puros como un manantial.

Grandes ojos como ventanales
que abres a la luz del día
buscando manos que te abracen.

Esbeltas pestañas de nácar
que con rítmicos vaivenes
se cantonean como bailarina clásica.

No necesitas pronunciar palabra
se entienden todos tus deseos
tan sólo con tu dulce mirada.

Ojos que ni un momento paran
que siguen con insistente mirada
controlando cuanto pasa.

Esos ojos de azul intenso
con más brillo que la luna
y que los quiero con locura.

Han seducido mi viejo corazón,
ansioso de nietos y abrazos,
hoy me consuelo con el iris de tus ojos.

A mi nieta Irati a sus ocho meses.
Vallirana 30 de Julio de 2017
Jesús Gandía Núñez