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viernes, 21 de febrero de 2020

LA TEMPLANZA (Inspirado en el relato de Mario Benedetti "El Amor y la Locura")




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LA TEMPLANZA
(Poema inspirado en el relato de Mario Benedetti "El Amor y la Locura)

Amanecía, cuando la Templanza se desperezaba.
Pues, aunque tenía un día duro por delante,
hizo uso de su Fortaleza y se duchó con agua fría.
Vistió, con sus mejores prendas de Paciencia,
Desayunó, con su habitual Continencia,
mientras, su mente planeaba las tareas.
Siempre la acompañaban sus mejores amigas,
la Honestidad, que deslices no consentía,
la Voluntad, que controlaba los instintos
y la Prudencia, que mediaba en los conflictos.
Con ellas, la Templanza, donde fuera era bien recibida
y era deseada en todas las asambleas.
Llegó a la reunión, donde la esperaban con ansia;
pues recurrieron a ella por sus grandes discrepancias.
En cuanto expusieron los dos bandos sus razones,
preguntó con amable sonrisa la Templanza:
- ¿Hasta dónde estáis dispuestos a ceder cada uno?-
Unos cedieron una pequeña parte,
y los otros muy poco de la suya.
Así y todo, la Templanza partió de ese pequeño acuerdo.
Y a partir de él, les sugirió a cada uno que colaboraran.
Le pidió a uno, que a cambio de qué, cedería otra parte;
conminando a los de enfrente, a que hicieran lo mismo.
Cuando se quisieron dar cuenta,
entre la Voluntad que les acosaba,
la Honestidad que estuvo patente,
la Prudencia que los controlaba,
desafueros, que no permitió la paciencia
y el trato exquisito de la Templanza,
consiguieron el acuerdo que todos deseaban.
Y la Templanza y sus amigas, salieron satisfechas;
poniendo rumbo, a otros conflictos donde fueran necesarias.


Elda 21 Febrero 2020 
Jesús Gandía Núñez

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LA RULETA DE LA FORTUNA




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LA RULETA DE LA FORTUNA

La vida reparte y sortea el oculto destino,
y al final es el destino quien nos quita la vida;
afortunado el que no le teme,
porque la existencia es pura lotería.
Cruzamos los dedos en señal protectora,
por si aparece la maldición traidora,
que por infortunios y mala suerte
nos deja estancados en una charca turbia.
Maceramos ideas y elaboramos rutas,
hasta que aparecen dificultades y dudas,
que hacen retroceder nuestro futuro, décadas;
y solo un golpe de fortuna podrá con ellas.
Se desliza sigilosa la mala suerte,
buscando entre incautas víctimas
sesgando y machacando sus días;
culpando al destino de toda culpa.
Nada retrae tanto el progreso del mundo
como revoluciones y guerras
pero son terremotos y tsunamis
señales del infortunio que nos espera.


Elda 20 Febrero 2020
Jesús Gandía Núñez

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miércoles, 19 de febrero de 2020

POBRES PADRES, SI LOS HIJOS ESTUDIAN FUERA



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POBRES PADRES, SI LOS HIJOS VAN A ESTUDIAR FUERA

En la sala de espera de la estación.
Unos padres despidiéndose de su hijo:
-Lleva cuidado con los amigos que te juntas-
(El hijo con 18 años) -Mamá que ya no soy un niño -
(El padre) – Lleva siempre el dinero en el bolsillo -
(El hijo) - Pues claro, no lo voy a dejar en el piso –
En otro rincón de la sala de espera,
una chica recibiendo los consejos de sus padres:
-No lleves el dinero en el bolsillo, lo dejas en el piso -
- Sí papá, lo esconderé debajo de una viga -
-¡Ah! y no estés sola procura tener compañera de seguida -
- Bueno mamá pondré un cartel para conseguirla -
A todo esto llega el tren con destino a Valencia;
los dos jóvenes se despiden de sus familias,
y suben juntos al tren hartos de tanta monserga -
Con cortesía el chico le pregunta a la chica
-Vas muy lejos –  - Voy a estudiar a Valencia-
Y el joven apuntilla -¿A la Universidad Politécnica?-
-No…, quiero hacer medicina -
-Vaya, pues sí que eres atrevida,
yo me conformo con una licenciatura.
¿Tienes ya piso en Valencia? -
-No... tengo una amiga que me ayudará en su búsqueda-
-Pues si quieres yo de momento estoy solo en el piso
y si te parece bien, lo podemos pagar a medias –
-Caray, con lo difícil que veían mis padres el problema,
y antes de bajar del tren me lo sirves en bandeja -
-Bueno es que nuestros padres viven en la edad de piedra;
pues no me encargaron que llevara el dinero en el bolsillo -
-¡Anda, pues a mí que lo escondiera en el piso,
será para que se lleve una alegría la de la limpieza -
-Pues sabes que te digo, que ni bajo una viga,
ni en el bolsillo, que con la Visa tengo lo que quiera,
solo necesito que ellos mantengan fluida la cuenta-
-Ja, ja, ja, pues entonces les pasamos a ellos el problema,-

Elda 19 Febrero 2020 
– Jesús Gandía Núñez


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lunes, 17 de febrero de 2020

GIRASOLES Y AMAPOLAS



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GIRASOLES Y AMAPOLAS

Mi rutina anda perdida
entre girasoles y amapolas,
cada vez más reducida
cada vez más prisionera.
Los girasoles son espinas tortuosas ,
las amapolas tabiques que me ahogan.
Todos, obstáculos de triste ira
que martirizan mis fantasías.
Incertidumbre de sueños rotos,
dudas, que se instalan en mi cabeza;
luciérnagas nocturnas que cabalgan
por el resquemor de mis desdichas.
Fuego de tedios y reproches,
entre un subconsciente vacío,
atrapado por la velocidad del tiempo
y consciente del que estoy perdiendo;
sin más objetivo de momento,
que ver como el reloj, desgrana mis días.
Los sueños se perdieron un verano,
cuando no crecieron los sembrados
y tanto girasoles como amapolas
quedaron al mudo hastío condenados.

Elda 17 Febrero 2020
Jesús Gandía Núñez




domingo, 16 de febrero de 2020

POR SAN VALENTÍN NOS CONTABA MI VECINA ELOISA




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POR SAN VALENTÍN NOS CONTABA MI VECINA ELOISA

-¡Lo que nos cuesta dormirnos con cerca de 70!-
y puntualizaba…
-¡Ay…!Y no me refiero a dormir
con cerca de 70 personas,
que podría ser una buena orgía,
sino a estar muy cerca de cumplir los 70.
Primero das un par de cabezadas
en el sofá con la tele encendida;
cuando te das cuenta de que es muy tarde
haces varios intentos fallidos por levantarte,
porque el sofá es una trampa a la hora de incorporarte.
Caminas hacia el baño, dando tumbos como una sonámbula,
y allí comienza un protocolo que te espabila;
primero te tomas las pastillas nocturnas,
para que te ayuden al sueño
que es tarea compleja,
y a continuación te quitas la dentadura,
la rodillera de la pierna si aún la llevas puesta,
porque a la “erótica” piel de tu compañero
le puede resultar molesta.
Ahora solo quedan las cremas hidratantes
para que las arrugas no tengan relieves de bruja.
Vaya, no me quiero pasar por alto la micción de despedida.
Bueno, ahora ya, dispuesta a meterte en la cama,
a pesar de la serenata de mariachis
que tiene tu marido montada;
pero apenas te queda sábana
y te haces hueco discretamente a puntapiés y patadas;
y cuando al fin caes exhausta,
te acuerdas que no bajaste del todo la persiana.
Al regreso vuelves a la batalla por introducirte en la sábana,
y a todo esto ya te espabilaste de tal manera
que tienes los ojos como dos ventanas
y te dan las 4 de la mañana dando vueltas;
hasta que te derrumbas agotada.
Pasas media hora de agonía con una pesadilla,
y te despierta el bulto que te acompaña,
cesando su ronquera para ir al baño, como un fantasma,
para no perder la costumbre de cada madrugada.
Y al regreso te pregunta ¿te apetece un achuchón querida?
Ahora sí que el desvelo se te lleva a la tumba;
te levantas y te tomas una tila,
luego una valeriana y al final una manzanilla;
pero ni por esas ¡Acabas desesperada y aburrida!
y tomas, la decisión más correcta:
te vas a otra cama, aunque tengas doble tarea mañana.
Y esta es la aventura peregrina
que tenemos casi todas las mujeres,
para coger el sueño, cuando nos acercamos a los setenta;
desde San Valentín hasta más allá de Cuaresma -

Elda 13 Febrero 2020
Jesús Gandía Núñez


sábado, 15 de febrero de 2020

EL NIÑO ENAMORADO DE SU VECINA (Cuento juvenil) para curso literatura



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EL NIÑO ENAMORADO DE SU VECINA

Nuestra vecina Rosa solía decirle a mi madre: “Mira que es complicado esto del amor”. La pobre no había tenido suerte en la vida. Hasta tres novios habían pasado por ella y de todos se separó. Para mí, Rosa era muy guapa y me tenía enamorado. Era buena persona, pero eso sí, quería que la respetaran. En fin, yo era un niño un poco cotilla, pero aquello no lo comprendía muy bien.
Estando a solas con mi madre le pregunté:
“Mamá ¿Por qué se queja tanto Rosa de su mala suerte?
“Tú aún no lo comprendes hijo porque eres muy joven; mira, a lo que se refiere Rosa, es a lo difícil que es encontrar la pareja que sea para ti al 100 % perfecta”.
“Pues a mi Rosa me parece que sí lo es”.
“Claro a ti te puede parecer perfecta, pero a quien le tiene que resultar ideal tiene que ser a su pareja y eso tras la convivencia diaria no es nada fácil”.
La reflexión que me hizo mi madre se me quedó en la cabeza. Y aún no habían pasado 3 meses, cuando Rosa empezó a llegar al portal de casa acompañada por Manolo, su nuevo novio, del que tuve unos celos terribles. Me lo crucé un par de veces sin atreverme a decirle nada, pero, en vista de que el noviazgo seguía, a la tercera vez no me conformé con saludarlo, sino que me atreví y le dije por sorpresa: “¿Estás convencido de que Rosa es al 100% la novia de tu vida?” El me miró, con el pánico de quien no espera que lo apedreen por la escalera, y contestó: “¡Y a ti que te importa¡”.
Como es natural, a un chiquillo con 13 años, y enamorado de Rosa, no lo iba a tumbar un desconocido que solo la conocía unos pocos días. Y seguí en mi insistencia: “Vamos a ver, pues claro que me importa y mucho, porque cuando yo sea mayor será mi novia”.
Manolo, hombre ya cerca de la cincuentena, se echó a reír a carcajadas y me tomó a broma diciéndome: “Mira chaval a veces nos tenemos que conformar con menos del 100% ¿Sabes? El amor no tiene medida exacta, como tienen las horas o la distancia. El amor es un cómputo de emociones que suelen cambiar según las circunstancias y aunque, ahora para Rosa yo sea su ideal pareja, nadie puede asegurar, durante cuánto tiempo pensará de esa manera”.
Y después con una amable sonrisa acabó con mi sueño con un ejemplo: “Imagínate Luis, que dentro de 10 años a Rosa le parece que eres tú su pareja perfecta, pero ella ya tendrá 55 años ¿Estás seguro de que seguirás pensando que es tu amor al 100%?”
Yo bajé la cabeza, perdí todo el ímpetu que tenía y desaparecí a la carrera escaleras arriba.
Ahora, que han pasado esos 10 años y tengo novia, veo tan mayor a Rosa, con la que se casó Manolo, que tengo que darle la razón, al recordar que el amor no se mide como las matemáticas.

21-02-2020
Jesús Gandía Núñez









jueves, 13 de febrero de 2020

ATRAPAD A LA LUNA



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ATRAPAD A LA LUNA

Con una luna llena, brillante y hermosa
una flor de almendro en premura,
y una noche cálida que enamora;
perdí de vista entre las flores la luna
y a pesar de mi azarosa búsqueda
ella consiguió darse a la fuga.
-Por favor mundo, necesito ayuda,
¡Decidme, dónde se escondió la luna!
sin ella la noche es triste y oscura.
Quedaré sumido entre la bruma,
si no aparece pronto quien me ilumina.
Mi existencia ya no tendrá sentido sin mi guía.
¡Almendro florido, que juntos la gozamos!
ten piedad de esta desventura mía
y cuéntame dónde está nuestra luna.-
-Solo has de alargar la mano por mi tronco,
pues, junto a mi alta rama florida,
la retuve yo, para tu bien y tu dicha
y para mayor lucidez de mis flores.-

Elda 13 Febrero 2020
Jesús Gandía Núñez

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