Chuspamontes,CEEmontes

sábado, 20 de enero de 2018

Carta a mi amigo Manolo

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Carta a mi amigo Manolo


Hoy no me salen las palabras,
tras conocer anoche tu ausencia
se ha secado mi garganta.

En cuatro días de convivencia
entre Nieles y Cástaras
supiste trasmitirme
tu amistad más franca.

Nuestras mañaneras caminatas,
y las largas conversaciones
en el hogar del pensionista
fueron la miel y la música
durante aquellos días de magia.

Se han esfumado para siempre,
aquellos bonitos sueños serranos,
de recorrer los cuatro juntos
los pueblos blancos gaditanos.

Pero lo que queda en mis oidos
es el eco de tus palabras,
la semana pasada,
dándome ánimos
para que resultará un éxito
la operación de mi mullida espalda;
obviando por completo
el duro tratamiento que te esperaba.

Te has ido sin ruido ni alarma;
                        y sólo  espero perdones mi ignorancia
por no saber encontrar palabras
que sirvan a Fina de consuelo
por pérdida tan injusta y desafortunada.

Nos veremos allá arriba,
recorreremos el firmamento
y sellaremos nuestra amistad
entre destellos de estrellas.

Elda 20 de Enero de 2018
Jesús Gandía Núñez

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Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.

viernes, 19 de enero de 2018

Lo cotidiano

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Lo cotidiano

Tras seis meses enclaustrado
todo parece nuevo en mi paseo:
las aceras mucho más anchas,
las calles excesivamente largas
y mi paso más que torpe lento.

Todo es nuevo…

El viento que acaricia mi cuerpo,
el ruido de los coches y el ajetreo,
de la constante sirena de los bomberos.

Todo me resulta nuevo…

La abuelita sonriente que pasea al nieto;
el griterío de los niños
cuando paso junto al colegio;
la frescura de la sombra
donde planea la paloma
y hasta los ancianos sentados,
hablando de sus historias
al sol, en un banco del paseo.

Sí, todo es nuevo…

Quizá esté la felicidad en lo cotidiano
y con nuestras prisas…
la dejamos pasar de largo.
No me ha venido nada mal
estar un tiempo enclaustrado.

Elda 19 de Enero de 2018
Jesús Gandía Núñez

jueves, 18 de enero de 2018

Mi Dakar erótico

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Mi Dakar erótico

Inicié mi Dakar en la raíz de tus cabellos;
crucé con suavidad tu frente
y circulé como una moto
por las órbitas de tus ojos
y me teñí de su verdor
mientras tus pestañas me apresaban.

Crucé desesperado tus mejillas
buscando el humedal de tu boca;
tus labios sensuales
me recibieron presurosos
con el apetito exquisito
de la fruta más sabrosa.

Me deslicé como un quad
por la comisura de tu cuello,
y pude divisar las dunas de tu pecho.

Tuve que acelerar a tope
para lograr la difícil cima;
pero fue más peligroso el descenso,
donde un vértigo
de absoluto deseo,
fue obstáculo que salvé
para empalar la otra.

Mi GPS empezó a volverse loco
y no sé cuantas vueltas di a las dunas.
Ni el mecanismo de orientación
ni yo mismo
 queríamos perderlas de vista,
era tan perfecto su contorno,
que sin remedio nos atraían.

Salí de mi aturdimiento
al ver el gran llano que me esperaba;
y atravesé aquel gran desierto
con la esperanza de alcanzar la meta.
Divisé un gran oasis lleno de palmeras,
Y me lancé con la fuerza de un pegaso
a explorar sus laderas.

Allí estaba la meta… volví a acelerar
y aceleré con todas mis fuerzas
y por fin tuve el premio
a tan difícil pero exquisita tarea.

Conseguí el primer Dakar
y luego llegaron otros
pero  siempre con suma delicadeza.

Elda 18 de Enero de 2018
Jesús Gandía Núñez

Licencia de Creative Commons
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La estación



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La estación

El tumulto oculta las lágrimas;
el ir y venir de viajeros
esconde historias y devaneos.

Entre la soledad de las masas,
perdidos entre alegrías,
se retuercen graves dramas.

Los abrazos de los que llegan
y las efusivas risas que suenan
apagan y languidecen las penas.

Pero ella llega con su soledad
y una discreta maleta por compañera.
No reconoce la estación,
que hace lustros la viera,
llena de sueños de princesa.

Una historia de amor
que muy pronto se esfumó
descartando regresar al hogar,
intentó no sucumbir al fracaso,
con mentiras piadosas y opacas.

Ahora su retorno es fugaz,
siente los años que se perdió,
alejada de su tierra y su casa.

Una llamada telefónica
le comunicó la cruel realidad,
había perdido lo único por lo que luchar,
la madre que tanto cariño le dio.
Y añora aquellos abrazos
que durante años deseó.

Camina por la estación
sin conocer a nadie
sin llamar la atención.
Pero lleva el drama en su corazón;

se truncaron sus castillos de amor
y sólo queda… decirle adiós
a la madre que tanto amó.

Qué triste el andén de la estación;
cuando partes es agridulce el adiós,
pero el paso de los años,
convierten el andén
en un desconocido...cruel y desolador.

Elda 17 de Enero de 2018
Jesús Gandía Núñez

lunes, 15 de enero de 2018

El mundo es un bucle

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El mundo es un bucle

Aunque yo haya estado ausente
sigue sin dar tregua el planeta.
El invierno avanza implacable
y el almendro pinta sus ramas.

La procesionaria vuelve a la carga
sin que nadie contenga la plaga.
Las pateras nos muestran tragedias
mientras se llena la bolsa la mafia..

El ciclo se repite constante;
una inundación tras una sequía,
una crisis tras una bonanza
y un descalabro… tras una alegría.

Todo gira en el universo,
con la fuerza de las mareas,
nadie puede detener
el movimiento de la tierra.

Pero el hombre sí  que puede
evitar la guerra y las miserias,
las injusticias y las carencias,
compartiendo amor y vivencias.

No podemos detener el mundo
pero sí aliviar tragedias;
no podemos cambiar la historia
pero sí regalarle poemas.

Elda 15 de enero de 2018
Jesús Gandía Núñez


lunes, 8 de enero de 2018

La humildad es un grado

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La humildad es un grado

Había en un jardín una azucena,
ella se sentía la reina;
ninguna en aquel jardín

era tan distinguida y bella.

Pero el jardinero plantó
una planta nueva
despreciándola la azucena.

Llegó de nuevo la primavera
y aquella planta nueva
que al principio era sosa y fea
amaneció con una flor estrella.

Aquella flor nueva
de día recibía elogios
de casi todas sus compañeras
y por la noche su brillo
suplía a la luna llena.

A la azucena, llena de envidia,
la marchitó la tristeza
y pronto sucumbió
ante la nueva reina.

Nunca te sientas vanidoso,
por tu inteligencia,
otros te superarán
y te dejarán por tonto.

Sé humilde, aunque sabio,
intenta no ser flor de un día
y aplica tu sabiduría
con modestia y cortesía.

No seas azucena reina de un día
sé en la noche estrella que ilumina.

Elda 8 de Enero de 2018
Jesús Gandía Núñez


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Metamórfosis

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Metamorfosis

Estoy entre la tierra y el cielo
soy una hermosa mariposa.
Vuela mi imaginación tan ligera

como una embarcación a vela.

Desde esta altura todo es pequeño,
mis alas me elevan
y veo en la tierra ajetreo;
unos caminan, otros trotan
y nadie se detiene a admirar…
el color de mis alas rojas.

Y se pregunta mi pensamiento
¿Por qué ese desconcierto?
si con solo apreciar mi vuelo
serían muy felices de verlo.

Desde el aire se ven los defectos,
a pie de tierra todo parece perfecto,
pero no llegan nunca a la meta,
la odiosa ambición les ciega.

Seguiré de flor en flor mi paseo
sabiendo que no se volverá nadie
a apreciar mi alegre vuelo.

Todos están pendientes
tan sólo de su propio ego
dejando pasar de largo
su entorno más bello... la poesía.

Elda 8 de Enero de 2018
Jesús Gandía Núñez


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